Interiorismo contemporáneo en piso urbano de 105 m²











En este proyecto transformamos una vivienda urbana de tres dormitorios y 105 m² en un hogar elegante, contemporáneo y acogedor. La intervención parte de una distribución excesivamente compartimentada y propone una relación más fluida entre las estancias, manteniendo al mismo tiempo la privacidad necesaria en las zonas más íntimas.
El proyecto combina una gama de blancos, beige y tonos arena con superficies de madera clara. Sobre esta base luminosa aparecen detalles negros en luminarias, griferías y mobiliario, que aportan profundidad y definen visualmente cada ambiente.
Una distribución más abierta y conectada
Uno de los principales objetivos del proyecto fue mejorar la continuidad entre el salón, el pasillo, la cocina y el comedor.
En la distribución original, el salón se encontraba cerrado y separado del resto de la vivienda por una puerta que conducía al pasillo. Para reducir esa sensación de aislamiento, María Vélez eliminó parte del tabique y creó una conexión semiabierta.
La nueva apertura permite que la vivienda se perciba más amplia desde la entrada y establece una comunicación visual más natural con las demás estancias. La solución conserva la identidad propia del salón, pero evita que funcione como una habitación completamente independiente.
Esta decisión muestra cómo una modificación localizada puede transformar la experiencia global de una vivienda sin necesidad de eliminar todas las divisiones interiores.
Una chimenea que organiza el salón y protege la intimidad
La apertura del salón planteaba una dificultad: la puerta del baño podía quedar demasiado expuesta desde la zona de estar.
Para resolverlo, se diseñó una chimenea de obra con fuego de bioetanol, situada delante del acceso al baño y aproximadamente en el centro de la composición del salón. El nuevo volumen cumple así una doble función.
Por una parte, crea una barrera visual que proporciona intimidad. Por otra, se convierte en un elemento arquitectónico alrededor del cual se organiza la estancia.
Su acabado blanco se integra en las paredes y mantiene la continuidad cromática del proyecto. La apertura horizontal del fuego, delimitada por perfiles metálicos, introduce un punto cálido y contemporáneo sin recargar el espacio.
Frente a esta pieza se dispone una zona de estar de tonos claros, con un amplio sofá, una mesa de centro de vidrio y una alfombra neutra. La transparencia de la mesa ayuda a mantener una percepción ligera, mientras que una butaca y una lámpara de pie negras aportan un contraste preciso.
Una cocina abierta, luminosa y funcional
La cocina se comunicaba originalmente con el comedor, aunque ambos espacios permanecían claramente separados. La intervención amplía esa conexión mediante una apertura y una pequeña península, facilitando el movimiento cotidiano entre las dos zonas.
La península ofrece una superficie adicional de trabajo y, al mismo tiempo, actúa como transición entre la cocina y el comedor. Esta solución permite compartir la luz y favorece una forma más abierta de utilizar la vivienda.
Menos volumen visual y mayor sensación de amplitud
Debido a que la cocina no contaba con una entrada abundante de luz, se evitó llenar la pared principal con armarios altos.
En su lugar se instalaron dos baldas de madera clara con iluminación inferior. Sobre ellas se colocaron piezas de vajilla y pequeños elementos decorativos, creando una composición funcional y serena.
Las baldas aportan profundidad sin generar el peso visual de unos muebles cerrados. La iluminación integrada refuerza la textura del revestimiento de la pared y proporciona una luz ambiental agradable durante la tarde o la noche.
El mobiliario blanco, la encimera clara y el frente continuo de aspecto pétreo contribuyen a reflejar la luz. Los tiradores, la grifería negra y la placa de cocción introducen líneas oscuras que estructuran la composición.
El comedor como espacio de encuentro
La amplitud de la habitación destinada al comedor permitió incorporar una mesa de grandes dimensiones con seis sillas tapizadas.
La mesa oscura funciona como contrapunto frente a la predominancia de colores claros. Su presencia se equilibra con unas sillas de tapicería blanca, dotadas de brazos y pensadas para ofrecer una mayor comodidad durante comidas prolongadas o reuniones familiares.
Dos lámparas colgantes negras acompañan longitudinalmente la mesa y ayudan a delimitar el área sin necesidad de incorporar divisiones físicas.
Las ventanas arqueadas constituyen uno de los rasgos arquitectónicos más reconocibles de la vivienda. Las cortinas blancas, instaladas desde el techo, suavizan la entrada de luz y realzan la altura del espacio. Su tejido ligero mantiene las vistas y genera una atmósfera luminosa.
Una paleta suave con contrastes definidos
La coherencia del proyecto se construye a partir de una paleta neutra aplicada en toda la vivienda.
Paredes blancas, textiles en marfil y beige, mobiliario claro y pavimentos de apariencia amaderada crean una base tranquila. Sobre ella se incorporan elementos negros cuidadosamente distribuidos: luminarias, griferías, tiradores, una butaca, la mesa del comedor y algunos accesorios.
El contraste no busca dominar los ambientes, sino introducir ritmo y evitar que la gama clara resulte plana. La vegetación y las ramas de eucalipto añaden tonos verdes suaves que conectan las distintas estancias y aportan frescura.
Un dormitorio principal definido por la arquitectura
En el dormitorio principal, las vigas próximas al techo generaban varios cambios de plano. En lugar de ocultarlos, se utilizaron como punto de partida para organizar la zona del cabecero.
Los laterales se regularizaron visualmente para crear una especie de marco arquitectónico. Dentro de este perímetro se instaló un papel pintado de motivos vegetales y relieve, que aporta profundidad sin romper la serenidad cromática.
La cama tapizada y la ropa de cama se mantienen dentro de una gama de blancos, crema y arena. Dos lámparas negras introducen simetría y contraste, mientras que las mesitas suspendidas liberan el suelo y amplían visualmente la habitación.
El armario incorpora puertas de espejo con líneas horizontales. Los reflejos multiplican la luz y la percepción del espacio, mientras que las divisiones lineales aportan un acabado más contemporáneo que el de una superficie de espejo completamente lisa.
Un baño más cómodo y despejado
La reforma del baño priorizó la funcionalidad y la ligereza visual.
La bañera fue sustituida por una ducha amplia con una mampara transparente de una sola hoja. Al reducir los perfiles y mantener el vidrio prácticamente libre de elementos, la zona de ducha se integra visualmente con el resto de la estancia.
También se eliminó el bidé, lo que permitió aprovechar mejor la superficie disponible e instalar un lavabo doble. Esta elección mejora el uso compartido del baño y ofrece una encimera amplia sin saturar la habitación.
El espejo de gran formato aumenta la luminosidad y refuerza la sensación de profundidad. El mueble combina una superficie blanca con un frente de apariencia amaderada, manteniendo el lenguaje utilizado en el resto de la vivienda.
Un hogar sereno, funcional y coherente
El resultado es una vivienda contemporánea en la que cada modificación responde a una necesidad concreta.
La apertura parcial del salón mejora la conexión entre las estancias. La chimenea resuelve la privacidad del baño y, al mismo tiempo, aporta carácter. La cocina se vuelve más abierta y luminosa, mientras que el dormitorio aprovecha sus condicionantes arquitectónicos para crear una composición singular.
El trabajo de María Vélez se reconoce en la manera de relacionar distribución, proporciones, iluminación y decoración. Más que sumar elementos, el proyecto busca equilibrarlos para que la vivienda resulte cómoda, fluida y visualmente serena.
Extracto del proyecto
Reforma e interiorismo de una vivienda urbana de 105 m² articulada mediante espacios más abiertos, una luminosa paleta de tonos neutros y elegantes contrastes oscuros. La chimenea central, la cocina conectada con el comedor y el cabecero enmarcado por la arquitectura existente definen un hogar contemporáneo, funcional y acogedor.
¿Estás pensando en transformar tu vivienda? Descubre cómo un proyecto de interiorismo personalizado puede mejorar su distribución, su funcionalidad y la forma en que disfrutas cada espacio.
